Imperio
Incaico fue el más fuerte de la región, junto con los pueblos maya y azteca. Su
antigüedad se remonta al año 1200 d.C. aproximadamente. El centro principal lo
constituía la ciudad del Cusco desde donde se gobernaba más de 40 000 Km. de
caminos y cientos de pueblos conquistados. Según la leyenda, los Incas
emergieron de la migración de los fundadores desde la región de Tiahuanaco;
específicamente, Manco Cápac y Mama Ocllo habrían salido del lago Titicaca para
fundar la capital de la civilización, por encargo del dios Sol. Así, se
sucedieron diferentes gobernantes que hicieron del Imperio una gran nación.
Según los
historiadores, los Incas que la gobernaron pueden ser clasificados en dos
dinastías: el Incario Legendario o Mítico (desde el 1200 d.C. hasta el 1410
d.C.) y el Incario Histórico (desde el 1438 hasta el 1532). Precisamente, cuando los dos últimos
Incas, Huáscar y Atahuallpa, estaban disputándose el trono del Imperio, los conquistadores
españoles hicieron su aparición desde América Central, se dirigieron a Tumbes,
hasta el Cusco.